Ubicación de las Trampas Luminosas

Idealmente, para desarrollar un buen diagrama de ubicación de las trampas es bueno tener en cuenta aspectos del exterior y los alrededores. Puede haber un matadero o un galpón de gallinas ponedoras muy cerca, el viento predominante puede provenir de sitios donde abundan determinados insectos, etc. estos factores determinarán ciertas diferencias en la cantidad y variedad de insectos que pueden caer en las trampas. La vegetación circundante y la iluminación exterior también deben ser consideradas en los planos.

Las luces exteriores pueden atraen a los insectos directamente hacia las puertas o portones durante la noche. Las trampas no deben ser visibles desde el exterior, de lo contrario estarán direccionando hacia el interior a insectos que están afuera de las instalaciones. La mejor ubicación es el interior, cerca de las puertas de acceso y otras aberturas activas. De este modo las trampas pueden interceptar y capturar los insectos que están entrando. Esta es una primera línea de defensa. Una segunda línea será instalada en las zonas de tráfico de materiales y de circulación de personas para capturar aquellos insectos que hubiesen escapado a la primera línea de protección.

Finalmente, algunas trampas deberán instalarse en zonas de tolerancia cero con respecto a la presencia de insectos voladores (quirófanos, salas de neonatología, comedores, áreas de preparación de alimentos, etc.).

Como regla general, las trampas de luz deben colocarse relativamente bajas, entre 1,5 y 2 metros desde el suelo, ya que a estas alturas es donde los principales insectos se mantienen activos más tiempo. Esto a veces no es práctico pues a veces las estibas de materiales llegan a ser más altas que las trampas y éstas quedan ocultas a la vista de los insectos que se deben eliminar. Es bueno tener en cuenta otras fuentes de luz que pueden entrar en competencia con las trampas UV. Colocar una trampa en un sitio normalmente poco iluminado dará mejores resultados que colocándola en el marco de una ventana.

En muchas situaciones son tan indeseables los insectos diurnos como los nocturnos, por ello la trampa debe estar funcionando las 24 horas del día. Con mucha frecuencia se obtienen malos resultados porque las trampas son desconectadas durante horas no laborables, sobre todo en la noche. En lo posible se debería tener una línea de corriente eléctrica específica para las trampas de luz, o al menos, enchufes exclusivos.

Una vez instaladas las trampas de luz, es muy recomendable que el mantenimiento sea parte del programa de servicios, de este modo es posible que se mantenga en buenas condiciones de limpieza y funcionamiento y, por lo tanto, así será efectiva. Cambiar mínimo una vez al año los tubos fluorescentes, aun cuando estos no se encentren quemados, ya que pierden efectividad al paso de los meses.

Además el PCO podrá llevar registros precisos del tiempo de reposición de las placas adhesivas y de los insectos capturados, esta información es de utilidad pues el tipo de insectos y su cantidad nos están indicando que hay factores activos generadores de insectos que se deben conocer y sobre los cuales hay que trabajar.

Fuente: PCT Magazine

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